Esto no es una masterclass

Preferiría llamarla ‘servantclass’. Por mucha experiencia de valor que tenga, esto va más de ofrecer y servir. De hecho se basa en una ponencia que ofrecí en el Centro de Formación Profesional de Alcorcón el 13 de abril de 2018, y que publiqué en Linkedin, en formato de serie, durante el verano de 2019. Puedes leer esta primera parte en 10 minutos.

¿Quieres ser mi cliente? ¿Sabrías? (1)

En 2018 Gema Achau, ex-compañera de trabajo, ahora docente, y sus colegas profesoras del Centro de Formación Profesional Juan XXIII de Alcorcón me propusieron participar en su ciclo de charlas «Master Class», una de las muchas e interesantes actividades, como el «Mercadillo Solidario», con las que complementan la formación de los alumnos de Marketing y Publicidad del Centro.

Gema pensaba que mi experiencia como creativo de base, tanto en agencia como freelance, a lo largo de unas décadas de esplendor y crisis en la profesión podría servir a los alumnos para conocer la realidad práctica del trabajo diario.

A mí la idea me encantaba pues siempre he tenido una proyección didáctica en todo lo que hago y nunca termino de satisfacer mis ganas de aprender.

Sin embargo, se me presentaban algunas dudas: por un lado mi experiencia y trayectoria me parecían limitadas y de poca utilidad para quienes están planteándose un futuro profesional. Y por otro la idea de dar una “Master Class” me causaba bastante pudor pues no dejo de considerarme tan o más alumno que quienes atienden.

Así que decidí plantear la charla, más que como Master, como una ‘servant’ Class: una ponencia de servicio basada en un acuerdo transparente y a nivel entre los alumnos y yo.

Tenía que servir a todos, ya fueran a trabajar como creativos o en departamentos de cuentas, del lado de la agencia o en el área de cliente.

A veces… ¡veo clientes!

Hace casi dos décadas, José Miguel Asín, Director de Clave 2, me contó una anécdota de su juventud.

El jefe que tenía entonces le hizo mirar desde un puente los edificios de Madrid y le pregunto: “¿Qué ves, José Miguel?”.

Al instante le respondió: “Todo lo que ves, José Miguel, son CLIENTES”.

Busco cliente, slide de la servantclass de Paco Marín sobre "Cómo ser un Buen Cliente"

El origen de esta ‘servantclass’ está lejanamente inspirado en la figura de Diógenes de Sínope y su linterna. Su objetivo era alumbrar clientes futuros entre los estudiantes presentes.

Esa visión inspiradora me acompaña desde entonces y vi, en los alumnos de esa clase, a los futuros emprendedores, directivos y profesionales de mañana. Un mañana que, a veinte años vista, seguramente me encontrará trabajando y en el que todos ellos podrían ser clientes.

Y aún mejor, CLIENTES con mayúsculas: preparados, conscientes, enfocados y comprometidos. Porque, seamos sinceros, nos pasamos la vida estudiando y trabajando para ser mejores profesionales, proveedores de productos o servicios útiles, eficientes y remunerables, pero ¿sabemos ser buenos clientes?

Seamos honestos

Para empezar, hagamos un pequeño examen de consciencia:

  • ¿Sabemos y queremos hacer nuestro trabajo como cliente de manera que el vendedor sea más eficiente?
  • ¿Sabemos qué queremos realmente comprar?
  • ¿Tenemos claras las necesidades que ha de cubrir?
  • ¿Seremos coherentes con y nos haremos responsables de nuestras decisiones de compra?
  • ¿Dónde podemos aprender y quiénes nos enseñarían mejor cómo hacerlo?

Mi experiencia como publicitario remunerado comienza en 1987.

Desde entonces, como cliente, he trabajando con artefinalistas, ilustradores, fotógrafos, fotomecánicas e imprentas, locutores, modelos, realizadores, productoras, diseñadores web, montadores de stands, organizadores de catering, manipuladores, floristas, cetreros, vendedores de plumas de ganso y un largo etcétera.

Esta experiencia me ha reportado muchos KPIs y también la certeza de que, honestamente, todos preferimos a los BUENOS CLIENTES.

También que, si pudiéramos elegir, solo trabajaríamos con aquellos que nos ofrecen rentabilidad. Clientes con quienes podemos crecer tanto en lo económico, cuanto en lo profesional y en lo humano.

Me pido ‘Cliente’

CLIENTE es una posición que ofrece mucho que aprender. También es un término muy amplio y ambivalente.

Por ejemplo, un alumno es cliente de sus profesores pues ellos le proveen de conocimiento. El interés y resultados académicos son la moneda de cambio en esta transacción. Pero también cualquiera de los profesores es cliente de ese alumno pues él, o ella, les oferta su motivación y esfuerzo.

En la vida como en el trabajo, en el amor como en el comercio, todos somos a la vez CLIENTES y PROVEEDORES en estos mercados múltiples e interrelacionados.

Nos formamos para ser excelentes proveedores; ¿nos hemos formado igual para ser Clientes?

Pregunta número 1 en la Servantclass de Paco Marín sobre "Cómo ser un Buen Cliente”.

Hagamos un trato

Mi planteamiento era (y es) empático e interesado: si al igual que para saber mandar hay que saber obedecer, para saber comprar (bien) hay que saber vender (mejor).

Decía Santiago Rodríguez de Directa&Mente que una manera de comprobar si de verdad crees en la eficiencia de tus ideas es preguntarte si pagarías de tu bolsillo el ponerlas en práctica. Si ya es difícil ponerse a la venta uno mismo, más lo es ponerse en el otro lado y decidir si eres una solución por la que resulta rentable pagar.

Así que, de partida, propuse un trato a los alumnos: yo les ayudaba GRATIS con mis observaciones y experiencia a ser mejores profesionales, de cara a un futuro en el que ellas y ellos, si quisieran, podrían devolverme el favor contratando mis servicios, como clientes, algún día…

Hagamos un trato;  slide de la servantclass de Paco Marín sobre "Cómo ser un Buen Cliente”.

Los artículos que voy a (intentar) publicar regularmente se basan en esa ponencia.

No voy a decir que fuera un éxito clamoroso: aparte de las felicitaciones del Centro —gracias Beatriz y Gema— hubo escasa respuesta al CTA final, y poco feedback: algunos «likes» y un contacto —gracias Pamela—.

Demasiada realidad de golpe, quizá; bastante impericia por mi parte, seguro.

Percepción vs. realidad; slide de la servantclass de Paco Marín sobre "Cómo ser un Buen Cliente”.

En su favor diré que los ejercicios de orientación son para dedicarles un tiempo y que estaban muy ocupados con sus exámenes finales y su impresionante Mercadillo Solidario.

A mi favor cuenta también que les regalé una recopilación de métodos, algunos de cosecha propia, que me parecen útiles para abordar un trabajo que es común a todos nosotros.

Vayamos a solicitar una beca, a postularnos para un empleo, a pedir financiación para un proyecto o a presentar una campaña, SOMOS UN PRODUCTO y como tal tenemos que enfocarnos, diseñarnos, valorarnos, presentarnos, testarnos y mantenernos actualizados durante nuestro ciclo ‘vital’ en el mercado o mercados que correspondan.

Peaje: Ser un producto en la Servantclass sobre Creatividad Freelance de Paco Marín

Una verdad incómoda

Esta verdad me costó una reconvención de Ramón Bilbao cuando le presenté mi carpeta en 1994, pues equivoqué el posicionamiento.

Él, Director Creativo y publicitario de renombre, no era público objetivo para mi propuesta: «Pague uno, llévese tres».

NOTA ACLARATORIA: faltaban décadas para la popularización de los libros e ideas de Byung-Chul Han y la concienciación ante el capitalismo neoliberal.

Anuncio de Paco Marín, Publicitator publicado en la revista Anuncios; ; slide de la servantclass de Paco Marín sobre "Cómo ser un Buen Cliente”.

Reproducción del módulo que publiqué en la revista «Anuncios». Fue en 1994, tras quedarme en el paro e iniciar mi actividad como creativo autónomo freelance.

No obstante, a juzgar por las ofertas de empleo que se publican actualmente creo que el tiempo, por desgracia, me ha dado la razón: ser visto o comportarse como un producto es un condicionante al que nadie se puede sustraer.

Y el reto, doble, está en cumplir como PRODUCTO las expectativas de nuestros mercados laboral, profesional, social y familiar SIN perder ni conculcar nuestros valores como seres humanos.

Hay un peaje que todos tenemos que pagar y antes de incorporarnos a esta autovía que es la carrera profesional.

Como mínimo, hemos de pasar la IPV.

Pregunta número 2: Pasar la IPV en la Servantclass sobre Creatividad Freelance de Paco Marín

Pero esto es otra historia y será contada en el siguiente post.

Hasta entonces, GRACIAS por tu atención. Si te ha gustado o te parece útil e interesante, por favor, comparte… ¡¡¡También busco clientes entre los profesionales de hoy!!!

Y si no te ha gustado o discrepas en algo, por favor, cuéntamelo también para que lo discutamos y aprenda. ¡Gracias!

Paco Marín